domingo, 10 de junio de 2012

Propuestas para el Hábito de Estudio




1. Haz una lectura completa del material asignado antes de ir a clase; subraya y resume el contenido.

2. Cuando leas, haz una lista de preguntas sobre ese material y luego respóndelas. Anota tus dudas y consúltalas.

3. Busca las palabras y conceptos que desconozcas y escribe las definiciones en tus apuntes

4. Asiste a todas las clases; presta atención y toma apuntes.

5. En clase, pregunta cuando no entiendas.

6. Trabaja con un tutor.

7. Entérate/familiarízate con los recursos disponibles en la biblioteca y en Internet que puedan ser útiles.

8. Acércate a los profesores y pídeles lecturas complementarias y material con ejercicios.

9. Forma grupos de estudio y haceros preguntas entre vosotros.

10. Acude a tutoría para comentar temas respecto a tu rendimiento con el profesor.




Lee activamente
Antes de leer, revisa el material lee las introducciones y resúmenes, ten presente los objetivos y contenidos señalados en el programa de la asignatura. Esto te ayudará a tener presente las ideas centrales y más relevantes con las que ir relacionando el resto de la información y toma notas a medida que lees e intenta hacer un esquema del material organizando las ideas principales y toidos los detalles que las justifican.
Organiza las ideas de una manera que tenga sentido para ti, te facilitará recordar los detalles y con tus propias palabras, escribe un breve resumen de las ideas centrales o haz un diagrama que ilustre las relaciones entre las ideas principales. Si consigues organizar y expresar los contenidos con tus propias palabras, estas realmente aprendiendo y será dificíl que olvides esos contenidos.















sábado, 9 de junio de 2012

Hábitos de Estudio

Los hábitos de estudio son el mejor y más potente predictor del éxito académico, mucho más que el nivel de inteligencia o de memoria. Lo que determina nuestro buen desempeño académico es el tiempo que dedicamos y el ritmo que le imprimimos a nuestro trabajo.

Durante la educación secundaria, por lo general vamos incorporando unos hábitos de estudio de manera no sistemática, ya que no suelen enseñarse directamente. Al iniciar la universidad no sólo tenemos más contenido y niveles de exigencia, sino que tenemos menos control externo, porque vivimos solos, porque nuestro entorno inmediato nos supervisa menos, y porque el estilo pedagógico es diferente (menos exámenes y controles periódicos).
Así, comenzar la universidad exige a la mayoría de la gente mejorar sus estrategias de organización del tiempo, su habilidad para tomar notas, sus técnicas de búsqueda y selección de información, su atención y concentración prolongadas. Conocer y entrenarse en hábitos de estudio que potencien y faciliten nuestra habilidad para aprender, son pasos clave para sacar el máximo provecho y conseguir el mejor rendimiento en nuestros años de formación académica.